Me alegra que estés aquí.
Mi nombre es Julia, soy Psicóloga General Sanitaria (M-39929), especializada en trauma complejo y regulación emocional, y trabajo desde un enfoque integrador con abordaje somático.
Mi recorrido formativo comenzó en la Universidad de Almería y continuó en Granada y Madrid, donde he podido formarme desde una base cognitivo-conductual hasta otros enfoques como las terapias de tercera generación. También cuento con formación EMDR (nivel 1 y 2) e IFS (Internal Family Systems) y he realizado diferentes formaciones especializadas en trauma y trabajo somático. A lo largo de mi recorrido profesional he trabajado en áreas como la intervención en crisis y problemáticas relacionadas con el trauma simple y complejo, violencia de género, abusos sexuales, experiencias de adversidad temprana y adopción. Aun así, continúo en constante formación y aprendizaje, ya que considero que seguir creciendo es una parte esencial tanto de mi vida como de mi profesión.
Todo este recorrido ha ido construyendo mi manera de entender la salud emocional: una mirada amplia que tiene en cuenta no solo lo que ocurre a nivel interno, sino también cómo nuestros vínculos, el entorno, la cultura, la historia personal y el propio cuerpo influyen en la forma en la que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás.
Me considero una persona sensible, con una profunda capacidad para conectar con el mundo interno de cada persona. Me interesa comprender qué te ocurre, pero también acercarme a cómo lo vives, respetando tu historia, tus emociones y tu propia manera de estar en el mundo.
Quizá esta sensibilidad también tenga algo que ver con la forma en la que vivo fuera de la terapia. Cuando no estoy trabajando, probablemente me encuentres con una cámara en la mano, conociendo otras culturas o cerca del mar, mi gran refugio. Por eso me adentré también en el mundo del buceo. La naturaleza y los animales siempre han tenido un lugar especial para mí, y me gusta conservar esa capacidad de asombro y curiosidad con la que miraba el mundo cuando era niña.
Mi forma de entender la terapia parte de una idea sencilla: no se trata solo de lo que te ocurre, sino de cómo lo estás viviendo y de qué manera has aprendido a sostenerlo.
Por eso, en sesión integro diferentes herramientas y recursos, incluyendo EMDR y el trabajo con el cuerpo y el trauma, adaptándome a las necesidades de cada persona y a su propio ritmo. Para mí, la terapia no consiste únicamente en aliviar un malestar, sino en crear un espacio donde puedas comprenderte, escucharte y acercarte a ti con mayor amabilidad.
Un espacio en el que, poco a poco, puedas volver a habitarte de otra manera.